La Cultura Bíblica y la Aplicación
Moderna

Video de Res Alta | Video de Res Media | Audio

Loading...

INTRODUCCIÓN

En algún momento u otro, cada persona que enseña la Biblia ha escuchado a alguien preguntar ¿Es ésta parte de la Biblia algo únicamente cultural? Lo que usualmente quieren decir es que algunas partes de las Escrituras están tan arraigadas en las culturas antiguas de los tiempos bíblicos que no es posible que se apliquen a nosotros actualmente. Así que, los cristianos generalmente pasamos mucho tiempo tratando de distinguir entre pasajes bíblicos "culturales" y pasajes aplicables a la vida moderna.

En esta lección, propondremos una perspectiva diferente. En lugar de tratar unas partes de las Escrituras como culturales y otra como aplicables, veremos que cada parte de la Biblia es tanto cultural, como aplicable. La Biblia entera refleja el contexto cultural antiguo, pero sigue siendo Palabra de Dios aplicable de una manera u otra a cada persona, sin importar quiénes somos, o dónde o cuándo vivimos.

Esta es la décima lección en nuestra serie Él Nos Dio las Escrituras: Los Fundamentos de la Interpretación, y la hemos titulado "La Cultura Bíblica y La Aplicación Moderna." En esta lección, veremos cómo las dimensiones culturales de las Escrituras deberían afectar nuestra aplicación de la Biblia en el mundo moderno.

Como hemos dicho en lecciones anteriores, cada vez que aplicamos pasajes bíblicos en nuestros días, debemos tener en cuenta la distancia que existe entre la audiencia original de las Escrituras y la audiencia moderna con respecto a su época, su cultura y su aspecto personal. Aunque estas tres consideraciones no pueden estar completamente separadas una de otra, nos vamos a enfocar especialmente en los temas culturales que entran en juego a medida que nos movemos del significado original de las Escrituras a la aplicación moderna.

Hay muchas maneras de definir la cultura, pero siguiendo las perspectivas que típicamente aparecen en la sociología y en la antropología moderna, definiremos cultura como:

Los patrones de intersección de conceptos, comportamientos y emociones que caracterizan a una comunidad.

Como ésta definición sugiere, las culturas implican un espectro de patrones de intersección tales como lenguaje, arte, adoración, tecnología, relaciones interpersonales y autoridad social. Y éstas intersecciones de patrones consisten en compartir conceptos, comportamientos y emociones – lo que creemos, hacemos y sentimos. Así que, cuando hablamos de culturas, tenemos en mente como estas características caracterizan a una comunidad – ya sea de una familia, un grupo étnico, una organización social, una asociación religiosa, una nación o aún toda la raza humana.

En esta lección nos enfocaremos en tres dimensiones de la cultura bíblica y la aplicación moderna: primero, examinaremos los fundamentos bíblicos de la cultura en los primeros capítulos de la Biblia. Segundo, trazaremos los desarrollos bíblicos culturales que tuvieron lugar en el Antiguo y Nuevo Testamento. Y tercero, veremos cómo estos aspectos culturales de la Biblia deben afectar nuestra aplicación moderna de las Escrituras. Veamos primero los fundamentos bíblicos de la cultura.

FUNDAMENTOS

Al considerar los fundamentos bíblicos de la cultura, comenzaremos explorando Génesis capítulos 1 al 11. Primero, veremos cómo estos establecen la importancia de la cultura. Segundo, nos enfocaremos en cómo introducen dos ideales culturales opuestos. Y tercero, notaremos cómo los primeros capítulos de las Escrituras establecen el escenario para una variedad cultural entre los fieles servidores de Dios. Comencemos con la importancia de la cultura.

Importancia

Los primeros once capítulos de Génesis cubren toda la historia del mundo desde la creación hasta los días de Abraham. Estos son particularmente importantes para nuestro estudio debido a que trazan los patrones ideales de Dios para el mundo y la cultura humana. De esta manera, guían nuestra lectura no sólo al resto de Génesis sino también al resto de las Escrituras.

Los fundamentos de la cultura primero aparecen en Génesis 1:28, un pasaje generalmente llamado el "mandato cultural." Aquí, Dios le dice a la humanidad:

Fructificad y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread en los peces del mar, en las aves de los cielos, y en todas las bestias que se mueven sobre la tierra. (Génesis 1:28)

Para entender y aplicar el significado del mandato cultural, necesitamos recordar algo que vimos en lecciones anteriores. La meta final de Dios para la historia siempre ha sido llenar el mundo con su gloria visible, para que cada criatura lo adore por siempre. Y después de que Dios estableció el orden inicial de la creación, el mandato cultural indicó que la responsabilidad de la humanidad era desarrollar la creación aún más en preparación para la demostración final de la gloria de Dios.

Dios dio a la humanidad el mandato cultural en el más simple de los términos para que el mundo, la creación se llenara de su gloria. Vemos una imagen de la creación algo así como la construcción de una casa, como si fuera un antiguo templo. Y cuando se construye el templo, el dios que encargó esa construcción, la habita. Así que, la visión bíblica de la creación es que toda la tierra fue hecha para ser la morada de Dios, para ser un santuario sagrado. Pero en lugar de una estatua que representa a Dios – una estatua de un pájaro o un león o algo así que es colocado en ese templo – Dios colocó al hombre y a la mujer como portadores de su imagen. Y al darles el mandato cultural, Dios en efecto estaba diciendo, "Vayan y multipliquen mi imagen, llenen la tierra, y gobiérnenla, ejerzan autoridad sobre ella como sacerdotes." Así que, el mandato cultural era que los portadores de la imagen de Dios ejercieran el señorío de Dios sobre el mundo creado para que la tierra fuera el lugar de la morada del Dios que la creó, así como el lugar de su trono celestial, destellos de los cuales podemos ver en lugares como Isaías 6, en la tierra iba a ser lo mismo. Y esto no es algo nuevo, por ejemplo, el Antiguo Testamento nos dice que la tierra sería llena de la gloria del Señor así como las aguas cubren el mar, porque ese fue el diseño original de Dios para ella. [Rev. Michael J. Glodo]
Justo ahí en el principio de la Biblia en Génesis 1, antes de la Caída, Dios dio un mandato importante o un conjunto de instrucciones – en realidad, podríamos decir que era una visión mundial – para Adán y Eva, y eso era tomar la belleza, el orden y la excelencia del Jardín y extenderlo en todo el mundo. Y la historia de la Biblia tiene que ver mucho con la Caída y la falla de hacer esto, entonces el recomienzo de este mandato a través del segundo Adán, Jesucristo y su novia, la iglesia. El mandato cultural, el mandato creacional, la ordenanza original de Génesis 1, es realmente el núcleo del mensaje bíblico, y yo podría sugerir, esto es: de lo que trata la redención. Un académico ha llamado a la redención la "creación recuperada." Y creo, es una hermosa imagen, es un hermoso entendimiento comprensivo de lo que trata la Biblia. A menudo describo el mensaje de la Biblia, como Dios restaurando su reinado, o su reino, desde el cielo hacia la tierra, desde la creación hasta la nueva creación. Y eso se mueve en estos dos polos, estos dos ejes, Dios trayendo la realidad celestial para ser completada, un pleno nacimiento de las realidades terrenales, y también dando el sentido temporal de Dios trabajando desde la creación hacia el objetivo final de la nueva creación. Y en el corazón de eso, está la idea de que Dios está extendiendo su belleza, su excelencia, o para usar un lenguaje más bíblico, "su gloria" por toda la tierra. Y ese es el llamado para todos los seres humanos como individuos así como la humanidad redimida en la iglesia de Dios. [Dr. Jonathan T. Pennington]

Podemos ver esto en Génesis 1:26, donde Dios dijo, "hagamos al hombre a nuestra imagen." En el mundo antiguo, los reyes de las naciones eran llamados imágenes de dios, en parte porque su tarea real era determinar la voluntad de sus dioses y construir sus culturas de acuerdo. A la luz de esto, los primeros capítulos de Génesis dejan claro que todos los seres humanos fueron creados para realizar este tipo de servicio real cultural para promover la voluntad de Dios en la tierra.

Adicionalmente, en Génesis 2 explica que cada desarrollo cultural de acuerdo con la voluntad de Dios es un sagrado servicio sacerdotal a Dios. En el versículo 15 podemos aprender que Dios puso a Adán y a Eva en su jardín sagrado "para que lo labrara y lo guardase." Esta expresión es una inusual combinación de dos verbos hebreos: avad, usualmente traducido como "trabajar" o "labrar" y shamar, normalmente traducido como "cuidar" o "proteger." Moisés usó estos términos juntos sólo una vez más– en Números 3:8 cuando él describió el servicio de los sacerdotes levitas ante la gloriosa presencia de Dios en el tabernáculo.

Así en efecto, los primeros capítulos de Génesis establecen la perspectiva bíblica fundamental de que la cultura no es una dimensión menor de nuestra existencia. Más bien es nuestro servicio real y sacerdotal a Dios. Dios nos ha ordenado, llenar, desarrollar, ordenar, embellecer y santificar la tierra en preparación para la muestra final visible de su gloria.

Creo que para entender el porque Dios le dio al hombre el mandato cultural, es importante recordar que el hombre fue el exclusivo creado a su propia imagen. Así que hay un componente estructural para la imagen divina – somos hechos a la imagen de Dios, pero también hay un componente funcional, en el que mostramos y reflejamos la gloria de Dios de manera particular que es sólo para nosotros los seres humanos, por la forma en la que llevamos y reflejamos su gloria, a través del trabajo que hacemos. Así cuando pensamos en el mandato cultural, tenemos una especie de trabajo de llenar la tierra y de someterla, para hacer el mundo como el Edén, como el Jardín, y así sucesivamente, pero también para llenarla, poblarla. Y así la idea es que vamos a llevar a cabo el mandato cultural para extender la gloria de Dios mostrada exclusivamente en su imagen divina en la forma humana, hasta los confines de la tierra para su propia gloria. [Dr. Bruce Baugus]

Ahora que hemos visto los fundamentos bíblicos de la importancia de la cultura, debemos tomar un segundo tema: los fundamentos bíblicos de dos ideales opuestos perseguidos por los seres humanos a través de la historia.

Ideales Opuestos

Cuando viajamos a diferentes partes del mundo, estamos en lo correcto al recordarnos que hay muchas razones del por que las personas hacen cosas de diferentes formas. No todos tenemos que conducir del mismo lado de la calle, hablar el mismo lenguaje, o usar el mismo tipo de ropa. Aún así los primeros capítulos de Génesis dejan claro que la cultura nunca es moralmente neutral. Por el contrario, de una manera u otra la forma particular de desarrollo de cada cultura agrada o desagrada a Dios porque reflejan uno de los dos ideales culturales opuestos.

Los autores bíblicos fueron muy conscientes de que los seres humanos desarrollaron la cultura en diferentes maneras. Pero desde su punto de vista, todas las culturas caen en una de las dos categorías: patrones culturales que sirven a Dios y patrones culturales que se oponen a él.

Cómo veremos más adelante, estas distinciones culturales se convierten en algo muy importante cuando aplicamos la Biblia hoy en día. Pero por ahora, consideremos cómo esta división fue primero establecida en los primero capítulos de la Biblia.

En Génesis 3, Adán y Eva fallaron su prueba de lealtad a Dios al comer del fruto del Árbol del Conocimiento del Bien y del Mal. Después de esto. Dios reveló que su caída en pecado podría llevar a los seres humanos a seguir dos distintos caminos culturales.

Escuchemos la manera en la que Dios describe estás dos actividades culturales en Génesis 3:15 cuando él dijo a la serpiente:

Y pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; ésta te herirá en la cabeza, y tú le herirás en el calcañar. (Génesis 3:15)

En resumen, "la mujer" mencionada aquí es Eva, la primera mujer que Dios creó, y la serpiente es Satanás.

Este pasaje establece la división que ha caracterizado la cultura humana a través de la historia. La descendencia de la mujer ha tratado de servir a Dios fielmente. Y la descendencia de la serpiente ha tratado de oponerse a él. Y esta división continuará caracterizando a la cultura humana hasta que Cristo, el gran descendiente de Eva, regrese para completar su victoria final sobre Satanás.

Estos dos caminos aparecen inmediatamente en la historia de Caín y Abel en Génesis 4. Cerca del final del capítulo 4, vemos como Caín y sus descendientes vivieron como la descendencia de la serpiente. Ellos formaron culturas altamente sofisticadas, pero con la intención de resistir la voluntad de Dios y cambiar su linaje natural a la del maligno como su padre espiritual.

Pero en Génesis 5 encontramos un registro de los descendientes de Set quien desarrolló una cultura como la descendencia de la mujer. Ellos formaron familias y tribus. Desarrollaron prácticas religiosas y un lenguaje. Ellos no eran perfectos, pero hicieron su mejor esfuerzo para establecer patrones culturales que sirvieron y glorificaron a Dios. Desde este punto y en adelante, las Escrituras continúan distinguiendo estos dos ideales culturales opuestos.

Ahora, tenemos que ser cuidadosos aquí. Para interpretar y aplicar las Escrituras, también tenemos que ver que había muchas similitudes entre estos dos caminos de la cultura humana. Génesis 4 y 5 indican que tanto Caín como Abel trataron de dominar a la naturaleza. Ambos desarrollaron prácticas sociales y religiosas. Y como las genealogías de Set y Caín lo demuestran, en ambas líneas hubo matrimonios y tuvieron hijos.

¿Cómo era posible que las personas con tan diferentes ideales culturales desarrollaran expresiones similares de cultura? Del resto de las Escrituras aprendemos que estas similitudes aparecen por dos razones.

Por un lado, la gracia común de Dios, su misericordia no salvadora hacia la humanidad, restringen a Satanás y las inclinaciones pecadoras de quienes lo siguen. Y como resultado, incluso las culturas más diabólicas en el mundo han exhibido un grado de conformidad a la voluntad de Dios. Por otro lado, el pecado continúa corrompiendo a aquellos que persiguen los caminos de Dios. Así que, incluso la cultura más santa en el mundo ha fallado al adherirse perfectamente a la voluntad de Dios.

Desde el tiempo de Caín y Abel hasta nuestros días, siempre ha habido tanto diferencias como similitudes entre los esfuerzos culturales de los servidores fieles de Dios y de aquellos quienes se rebelaron contra él. Y a medida que buscamos aplicar cualquier pasaje de las Escrituras hoy en día, es importante mantener en mente estas distinciones culturales.

Habiendo explorado los fundamentos bíblicos de la importancia de la cultura, y el establecimiento de dos ideales culturales opuestos, podemos dirigirnos a un tercer factor: la aprobación de la variedad cultural en los primeros capítulos de las Escrituras.

Variedad

Los primeros capítulos de Génesis tratan principalmente con pocos seres humanos, así que no hay ejemplos de comunidades mostrando variedades culturales en esta parte de la Biblia. Aún así, Dios acomodó el escenario para una variedad cultural en los primeros capítulos de Génesis, en las formas en las que él reveló su voluntad a personas individuales en la historia temprana de la humanidad.

Hay muchas maneras para describir los fundamentos de la variedad cultural, pero por cuestiones de tiempo consideraremos como la variedad cultural se desarrolló a través de la "revelación especial" y lo que comúnmente llamamos "revelación general."

La "revelación especial," es el término que los teólogos tradicionales usan para darle significado a las revelaciones de Dios sobre sí mismo y de su voluntad a un selecto número de personas a través de sueños, visiones, profetas, las Escrituras y otros medios similares. Por ejemplo, en los primeros capítulos de Génesis, Dios se reveló verbalmente a sí mismo a Adán y Eva, Caín y Abel, y Noé.

Por otro lado, la "revelación general" se refiere a las revelaciones de Dios de sí mismo y su voluntad en toda la creación, tanto en las personas – personalidades humanas, habilidades físicas y espirituales y otras cualidades – y en las circunstancias – en el mundo externo. Vemos esto en pasajes como Salmo 19 y Romanos 1:18 al 20.

Dios usa su revelación especial y general para ayudarnos a entender cómo Él acomoda el escenario para la variedad cultural entre su pueblo.

Vemos esto en la forma en la que el pueblo fiel de Dios obedece la misma revelación especial en diferentes maneras, incluso al mismo tiempo, debido a que son diferentes personas enfrentando diferentes circunstancias. Por ejemplo, Adán y Eva recibieron la revelación especial del mandato cultural en Génesis 1:28. Pero Adán y Eva tuvieron diferentes talentos, personalidades, habilidades físicas, etc. Ellos también lidiaron con diferentes circunstancias personales. En cierto grado, estas variedades aparecieron entre ellos, Adán y Eva tuvieron que aplicar la revelación especial del mandato cultural para sus vidas en diferentes maneras al mismo tiempo.

Adicionalmente, la humanidad generalmente aplicó la misma revelación especial, en una variedad de formas a través del tiempo, debido a los cambios en curso en las personas y circunstancias involucradas. Sólo como un ejemplo, cuando Dios dio el mandato cultural por primera vez, el pecado no había entrado al mundo. Pero después Adán y Eva se rebelaron contra Dios y ellos y sus circunstancias cambiaron, y como resultado, la manera en la que ellos obedecieron el mandato cultural también cambió.

De hecho, la revelación especial en Génesis 3 reveló como el dolor y la futilidad complicaría el cumplimiento del mandato cultural a medida que el tiempo y la humanidad progresaran.

Podemos ver que la misma clase de variedades aparecen una y otra vez a medida que Dios añadía una revelación especial tras otra a través del tiempo. En un grado u otro, cada nueva revelación especial modificó los requisitos de las revelaciones especiales anteriores. Así que, cada vez que Dios dio una nueva revelación especial, su pueblo fiel tuvo que responder cambiando la forma de servirlo tanto al mismo tiempo como a través del tiempo.

Desde el principio mismo, las revelaciones especiales y generales llevaron a distintas formas de variedad en la manera en que los primeros seres humanos sirvieron a Dios. Y como veremos después en esta lección, esta variedad inicial sentó los fundamentos de la variedad cultural para las comunidades del pueblo fiel de Dios de la historia bíblica hasta el día de hoy.

El mandato cultural en Génesis requiere que seamos fructíferos y nos multipliquemos, llenemos la tierra, y tengamos dominio sobre ella. Eso dará lugar a una variedad cultural. Y la pregunta es: ¿Es eso realmente parte del diseño de Dios?, ¿Tiene Dios la intención de que exista diversidad entre las diferentes culturas? Yo diría que la enseñanza de las Escrituras es, sí, absolutamente. Es una manifestación de lo que Dios nos llama a hacer. Él nos creó en un ambiente que simplemente se disparó a través de su deseo de diversidad: No sólo hay tierra seca, sino también hay mar. No sólo hay sol, también hay otros tipos de estrellas. No sólo hay aves, hay animales de todos las especies. Y no sólo hay un tipo de ser humano, hay hombres y mujeres. Así que mientras extendemos la imagen de ese Dios que ha creado de esta forma a lo largo de toda su creación, debemos reflejar ese tipo de variedad en diferentes prácticas culturales. Dios nos llama a llenar toda la tierra con su gloria, y mientras hacemos eso, vamos a encontrarnos con cosas como la variedad del clima o la variedad del terreno. Tú no puedes construir un iglú en el Ecuador, y chozas de paja no funcionarían en Alaska . Así que, mientras llenamos toda la tierra y tomamos dominio sobre toda la tierra, naturalmente habrá este tipo de variedad que vemos reflejado cuando Apocalipsis dice que en compañía de los redimidos habrá personas de cada tribu e idioma y lengua y nación. Esto no es una desviación de la intención de Dios desde el principio. En realidad es el cumplimiento de lo que Dios ordenó en Génesis 1. [Dr. Jimmy Agan]
Parte de la belleza de la obra de Dios en el mundo es que él no está trabajando sólo en una cultura, sino a través de muchas culturas. Y tenemos mucha afirmación de eso en la Biblia. La proclamación del evangelio es para todas las naciones, etnias y todos los grupos de personas del mundo. Y al final de Apocalipsis, las Escrituras hablan acerca de los reyes de la tierra trayendo su gloria al reino de Dios; todos estos tesoros de diferentes culturas y las fortalezas y dones que vemos trabajando en varias culturas del mundo, son cosas que Dios usa de una manera redentora y son parte de sus propósitos para la humanidad. Y esa es una de las razones por las que es muy importante para nosotros tener relaciones a través de las culturas en el cuerpo de Cristo para que podamos beneficiarnos de todas las riquezas de la obra de Dios a través de las diferentes culturas del mundo. [Dr. Philip Ryken]

Para explorar la cultura bíblica y su relación con la aplicación moderna, necesitamos mantener en mente no sólo los fundamentos bíblicos de la cultura, sino también los desarrollos bíblicos culturales a través del Antiguo y Nuevo Testamento.

DESARROLLOS

Hay muchas formas de resumir los desarrollos bíblicos de la cultura en la Biblia, pero para nuestros propósitos, veremos estos desarrollos a través de los mismos lentes que usamos para examinar los fundamentos de la cultura. Veremos primero la importancia de la cultura como el desarrollo bíblico histórico. Después veremos cómo los dos ideales culturales opuestos se desarrollaron en la Biblia. Finalmente, examinaremos como la variedad cultural se desarrolló en las Escrituras. Comencemos con la importancia de la cultura.

Importancia

La cultura es importante en ambos, en el Antiguo y en el Nuevo Testamento, pero la importancia de la cultura en el Antiguo Testamento aparece más claramente en la cantidad de atención que las primeras Escrituras le dan a Israel cómo nación.

El libro de Génesis describe los desarrollos culturales antes de que Israel se convirtiera en nación, pero todo el pentateuco – los primeros cinco libros de la Biblia – fueron escritos durante la época del pacto de la ley de Moisés, después Israel salió de Egipto y fue reunido como una nación en el Monte Sinaí. Por esta razón, estos libros enfocan mucha de su atención en los mandamientos e instrucciones de Dios para la vida nacional de Israel.

El resto del Antiguo Testamento, desde Josué hasta Malaquías, fue escrito durante la época del pacto real de David, después de que Israel se había convertido en una nación desarrollada. Estos libros abordan el espectro de las revelaciones de Dios que dirigieron la cultura de Israel durante su ascenso a la gloria imperial, las altas y bajas del reino dividido, el exilio, y el corto período de restauración al final del Antiguo Testamento.

Aunque el Antiguo Testamento describe muchos desarrollos culturales que se dieron lugar en Israel, el más grande en las Escrituras ocurrió en la transición del Antiguo Testamento a la época del nuevo pacto en Cristo. En lugar de concentrarse en la cultura nacional de Israel, el Nuevo Testamento hace hincapié en el desarrollo de los patrones culturales en la iglesia cristiana.

Para entender cómo se produjo este dramático cambio, necesitamos recordar que la mayoría de los judíos en la Palestina del primer siglo deseaban la llegada de la era del nuevo pacto. Como aprendimos en una lección anterior, durante el período intertestamentario los rabinos judíos se refirieron a toda la historia previa a la llegada del Mesías como "esta era." Y enseñaban que cuando el Mesías viniera, traería "la era por venir." Ellos creyeron que en la era por venir, el Mesías aparecería, dirigiría a su pueblo en la batalla contra las naciones malvadas del mundo, y rápidamente establecería a su pueblo en su glorioso, reino mundial, alterando la cultura de Israel dramática y decisivamente.

Pero Jesús y sus apóstoles dejaron claro que su gobierno se desarrollaría en tres etapas: la inauguración de su reino en su primera venida, la continuación de su reino a través de la historia de la iglesia, y la consumación de su reino en su segunda venida. Esta perspectiva de tres etapas llevó a todo un nuevo entendimiento de las formas en las que Dios esperaba que la cultura de su pueblo se desarrollara durante el período del nuevo pacto.

Es muy fácil perder la visión de la importancia que tiene la cultura en el Nuevo Testamento, a menos que tengamos en cuenta la meta final del reino de Cristo como se describe en pasajes como Apocalipsis 11:15:

Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos. (Apocalipsis 11:15)

En este pasaje, vemos que Cristo un día destruirá los "reinos del mundo" con sus culturas rebeldes. Pero él no sólo destruirá éstas culturas malvadas. Él también transformará el mundo en una cultura mundial que puede ser descrita como el "reino de nuestro Señor y de su Cristo" donde él "reinará por los siglos de los siglos."

En lugar de ser un elemento marginal del Nuevo Testamento, la cultura es tan importante que cada segmento de esta parte de las Escrituras trata de alguna manera con cómo Cristo provoca el cumplimiento de los propósitos de Dios para la cultura humana.

Algunos pasajes se centran en las maneras en las que Jesús puso en marcha la etapa final del mandato cultural a través de su vida, muerte, resurrección, ascensión y derramamiento del Espíritu. Otras partes del Nuevo Testamento se centran en dirigir a la iglesia mientras ésta, ayuda a transformar el mundo a través del evangelio durante la continuación del reino de Cristo. Y aun otros pasajes dirigen su atención a la consumación, cuando Cristo regrese para cumplir los propósitos de Dios para la humanidad y establezca una cultura en la cual la voluntad de Dios se cumpla tanto en la tierra como en el cielo.

Ahora que hemos explorado los desarrollos culturales bíblicos, observando la importancia que tiene la cultura en el desarrollo de la historia bíblica, podemos dirigirnos al desarrollo de los dos ideales culturales opuestos encontrados a lo largo de la Biblia.

Ideales Opuestos

El establecimiento de los dos ideales culturales en Génesis 3 dirigieron a los autores del Antiguo Testamento a asociar a la descendencia de la serpiente con las naciones gentiles y a la descendencia de Eva con Israel.

Las naciones gentiles desarrollaron sus culturas en servicio a falsos dioses y se opusieron al Dios de Israel. Establecieron santuarios y templos para estos dioses falsos y algunas veces hasta sacrificaron a sus propios hijos. Dios dejó muy en claro que su pueblo no tendría nada que ver con estas prácticas.

Israel, por otro lado, abrazó las justas leyes que Dios les dio a través de Moisés y trató de vivir de maneras que glorificaron al único y verdadero Dios. Guardaron el día de reposo o Sabbat, evitaron la idolatría y se basaron en la guía y protección de Dios en vez de en la sabiduría y el esfuerzo humano.

Por supuesto, esto no significa que los gentiles no podían ser adoptados en la nación de Israel al prometer su lealtad a Dios, o que los Israelitas no podían llegar a ser tan corruptos que se convirtieran en enemigos de Dios. Sino, en la medida en la que cada uno siguió sus ideales tradicionales, Israel desarrolló su cultura en servicio a Dios, y las naciones gentiles desarrollaron su cultura en servicio a dioses falsos.

Ahora, al mismo tiempo, el Antiguo Testamento y la arqueología también indican que las culturas israelitas y gentiles eran similares de muchas maneras. Algunas de estas similitudes resultaron porque los israelitas siguieron los caminos pecaminosos de sus vecinos. Pero otras similitudes resultaron de la gracia común de Dios frenando las propensiones pecaminosas de los gentiles, así que algunos aspectos de sus culturas fueron por lo menos superficialmente fieles a la voluntad de Dios. Estas divisiones culturales continuaron a través del Antiguo Testamento.

Cuando vemos al Nuevo Testamento, los dos ideales culturales opuestos aparecen otra vez, pero con diferentes asociaciones.

La gran infidelidad de Israel, que comenzó en el Antiguo Testamento, había dejado sólo un remanente de judíos fieles para cuando Cristo encarnó. Y en el Nuevo Testamento, los gentiles podían ahora recibir la plena adopción como pueblo de Dios junto a este remanente. Así que, en lugar de dividir entre las naciones judías y gentiles, los autores del Nuevo Testamento asociaron a los seguidores de Cristo con la simiente de la mujer y a los incrédulos con la simiente de la serpiente, ya fueran judíos o gentiles.

Esto es el por qué Jesús habló de Satanás como el padre de los Fariseos en Juan 8:44. Esto también explica por qué, en Romanos 16:20, Pablo aludió a Génesis 3:15 cuando él aseguró a los cristianos de Roma que Dios aplastaría a Satanás "bajo vuestros pies."

La relación entre Israel y las naciones gentiles es interesante. Vemos en Génesis 18 y en otros lugares, que Dios hace una promesa a Abraham, de bendecir a Abraham y a su descendencia. Si pensamos en las Escrituras como un obra de múltiples actos, en el primer acto Dios hace la promesa a Abraham, y él protege a la nación de Israel, cuidándolos de las influencias corruptas de las naciones vecinas; fracasaban, pero él los disciplinaba. Él protegió a la nación hasta la venida de el Mesías. El Mesías vino y anuncia salvación a Israel. En el evangelio de Mateo, Jesús dice en el capítulo 15, "No soy enviado sino a las ovejas perdidas de la casa de Israel." Esta mujer cananea suplica por su hija. Y a veces es preocupante. La gente dice, "bueno, ¿por qué no sana a su hija inmediatamente? Y Jesús de alguna manera está diciendo, "este es el segundo acto." "Yo he venido a anunciar la salvación a las ovejas perdidas de Israel." Pero entonces llegas al final del evangelio, Mateo 28, y tenemos el comienzo del tercer acto, donde el evangelio sale para todas las naciones, para los judíos y para los gentiles por igual. En Romanos 1, Pablo mantiene esta distinción. Él habla "al judío primeramente, y entonces al gentil." Él siente una obligación con sus compatriotas, con aquellos que tienen las promesas de Abraham. Así que va a la sinagoga y declara que las promesas dadas a nuestros antepasados son ciertas. Cuando él es expulsado de la sinagoga o cuando ellos ya no lo escuchan, él inmediatamente va a los gentiles. Porque, como él lo describe en Efesios 2, a través de la muerte de Cristo en la cruz, la pared divisoria entre los judíos y gentiles es derribada, hay una hermosa unidad que tenemos ahora como judíos y gentiles juntos como hijos e hijas adoptados de Dios. [Dr. Robert L. Plummer]

El Nuevo Testamento generalmente advierte a los creyentes a no conformarse a este siglo porque la iglesia y el mundo siguen ideales opuestos. Pero al mismo tiempo, los autores del Nuevo Testamento reconocieron que la línea entre la iglesia y el mundo no era absoluta. A medida que la cultura se desarrolló en la Biblia, los primeros cristianos a menudo aprobaban costumbres y puntos de vista filosóficos que los no-creyentes siguieron. Y como lo aprendimos anteriormente, algunas de estas similitudes resultaron de la influencia del pecado sobre los seguidores de Cristo, y otras similitudes se derivaban de los efectos positivos de la gracia común en el mundo.

En nuestro enfoque sobre los desarrollos bíblicos culturales hemos visto la importancia de la cultura en el Antiguo y Nuevo Testamento, y cómo los ideales culturales opuestos se desarrollaron a través de la historia bíblica. Vayamos ahora a nuestro tercer tema: La variedad cultural y su desarrollo en las Escrituras.

Variedad

Cuando exploramos el Antiguo Testamento, es obvio que éste contiene muchas leyes e instrucciones que fueron diseñadas para solidificar la cultura de la nación de Israel. Pero esto no significa que Dios esperaba que todas las culturas israelitas fueran exactamente iguales. De hecho ya que diferentes comunidades en Israel aplicaron la revelación especial y general de Dios fielmente, surgieron una variedad de patrones culturales.

Muchas de estas variaciones sucedieron simultáneamente, los sacerdotes levitas aplicaron las leyes de Dios de una manera en sus comunidades, mientras que al mismo tiempo, los reyes y otros líderes políticos aplicaban la ley de Dios de manera diferente.

Una familia aplicaba la ley de Dios de manera apropiada para los miembros de su familia, mientras que otras familias aplicaron las leyes de Dios de forma apropiada para sus propios miembros.

Más allá de esto, incluso ocurrieron más variaciones mientras Dios daba más y más revelaciones especiales a Israel a través del tiempo. Dios ordenó ciertos patrones culturales para su pueblo mientras ellos marchaban hacia el desierto y diferentes patrones durante la conquista de Canaán. Dios ordenó cambios cuando estableció el reinado en Israel y también cuando mandó a Salomón a construir el templo en Jerusalén. Otras variaciones en la cultura de Israel tomaron lugar durante el exilio y después del exilio.

Algunos aspectos de la vida cultural de Israel no cambiaron mucho a través de su historia. Fueron una cultura patriarcal de principio a fin. El esposo era la figura principal en la familia. Definitivamente no era la única figura. Recuerdo los Proverbios donde dice que debemos honrar a nuestro padre y no maldecir a nuestra madre. Pero sin embargo, la cultura fue en gran medida patriarcal de principio a fin. Por otro lado, su estilo de vida cambió dramáticamente al dejar los clanes y organizarse más, en una estructura tribal y finalmente al estatus de nación, después la nación fue destruida y fueron simplemente una cultura dentro de un imperio mundial más grande tratando de entender ¿Quiénes somos como pueblo de Dios? Así que esa situación política cambió para ellos muy dramáticamente durante ese periodo de tiempo. [Dr. John Oswalt]

Cuando vamos al Nuevo Testamento, una vez más encontramos variedades. Los patrones culturales del Antiguo Testamento estaban siendo aplicables, pero tenían que ser vistos a la luz del hecho de que el pueblo de Dios ya no sería sólo una nación. El pueblo de Dios ahora era la iglesia, una comunidad llamada a vivir dentro de muchas diferentes culturas nacionales. Así como era de esperarse, en la época del nuevo pacto Dios dirigió a su pueblo fiel a desarrollar aún más la variedad cultural.

Las diferencias en el pueblo y en las circunstancias dirigieron a las comunidades cristianas a aplicar las enseñanzas bíblicas en diferentes maneras entre sí. Por ejemplo, los creyentes judíos y gentiles observaban prácticas culturales distintivas basadas en sus propias circunstancias. Y las iglesias cristianas ubicadas en diferentes regiones tenían que considerar a su propia gente y las circunstancias al aplicar la Biblia. Y varios grupos de familia siguieron fielmente las palabras de Dios en diversas maneras.

Pero es importante recordar que la revelación especial del nuevo pacto no tuvo lugar al mismo tiempo. Durante casi un siglo, Dios reveló su voluntad para la iglesia a través de Cristo y a través de los apóstoles y profetas de Cristo. Así que, la cultura de la iglesia en el Nuevo Testamento también varió con el tiempo. Por ejemplo, la práctica de la circuncisión cambió dramáticamente cuando los apóstoles y los ancianos se reunieron en Jerusalén en Hechos 15. Y cada vez que un libro del Nuevo Testamento fue escrito y recibido, varias iglesias cristianas pasaron por cambios. Por estas y muchas otras razones, hubo una gran variedad cultural entre las comunidades cristianas en los tiempos del Nuevo Testamento.

Ahora que hemos visto la cultura bíblica y la aplicación moderna al investigar los fundamentos bíblicos de la cultura y la manera en la que los desarrollos bíblicos afectaron la cultura en la Biblia, vayamos a nuestro tercer tema principal. ¿Qué tienen que decir todas estas consideraciones acerca de nuestra aplicación moderna de las Escrituras?

APLICACIÓN

En nuestros días, muchos evangélicos piensan de la fe principalmente como un asunto privado e individual. Ahora, para estar seguros, las Escrituras tienen mucho que decir acerca de nuestra relación personal con Dios. Pero muchos de nosotros exaltamos este aspecto de la Biblia hasta el punto en que tenemos muy poco interés en las implicaciones de las Escrituras para la cultura moderna. Pero como veremos, las Escrituras enfatizan tanto las dimensiones culturales de nuestra fe que debemos dedicarnos a aplicar las Escrituras a la cultura de hoy.

Consideraremos la aplicación moderna de lo que la Biblia enseña acerca de la cultura de la misma manera en la que vimos los fundamentos y el desarrollo de la cultura en las Escrituras. Primero, exploraremos la importancia de la cultura cuando aplicamos las Escrituras. Después, veremos cómo los dos ideales culturales opuestos deben afectar la aplicación de las Escrituras hoy día. Y finalmente, veremos cómo las aplicaciones modernas deben tomar en cuenta la variedad cultural que Dios ha ordenado para nuestros tiempos. Comencemos con la importancia de la cultura en la aplicación moderna.

Importancia

Muchas porciones de las Escrituras nos ayudan porque es importante aplicar la Biblia a la cultura moderna. Pero una de las maneras más fáciles para ver esto es considerar cómo Cristo llamó a sus seguidores a influenciar cada cultura en el mundo enseñando ampliamente lo que él había mandado.

Escuchemos la forma en la que Jesús estableció esto en Mateo 28:19 y 20, el pasaje familiar que los cristianos generalmente llamamos la Gran Comisión o el "mandato del evangelio." En este pasaje, Jesús les dijo a sus discípulos:

Por tanto id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado. (Mateo 28:19-20)

Este pasaje resume la misión de los seguidores de Cristo hasta que él regrese en gloria. Pero para apreciar como ésto se relaciona con nuestros esfuerzos culturales modernos, ayuda ver cómo este mandato del evangelio hace eco al mandato cultural dado a la raza humana al principio de Génesis.

En el mandato cultural de Génesis 1:28, Dios le dijo a la humanidad "Fructificad y multiplicaos."

Similarmente, en Mateo 28:19, Cristo llamó a sus seguidores a crecer en número cuando él dijo, "id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Así como Adán y Eva estaban para llenar el mundo con imágenes de Dios, los cristianos también estamos para multiplicar las imágenes redimidas de Dios. Y hacemos esto en parte, dirigiendo al pueblo a una fe salvadora en Cristo.

Pero el mandato del evangelio de Jesús no se detuvo con sólo incrementar el número de siervos fieles de Dios. De acuerdo a Mateo 28:20, nuestra misión también implica "enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado." Así como Adán y Eva fueron llamados a obedecer a Dios llenando la tierra y sometiéndola, los cristianos estamos para enseñar a todas las naciones a obedecer a Dios siguiendo sus mandamientos, y eso incluye instrucción en casi todas las facetas de la cultura.

Podemos verlo de esta manera: Adán y Eva debían obedecer a Dios y construir la cultura sometiendo a la tierra, y nosotros debemos obedecer a Dios y construir la cultura al discipular a las naciones.

Debería ser evidente en Mateo 28 que Jesús esperaba que sus seguidores tuvieran un impacto en cada cultura al bautizar a los creyentes y al enseñar sus mandamientos a todas las naciones. Sus enseñanzas plantearon temas culturales muy comunes como pobreza, finanzas, salud, matrimonio, justicia, origen étnico, política e inclusive el pago de impuestos. Es por esto que encontramos que los libros del Nuevo Testamento tocan un amplio rango de temas culturales.

En este mismo sentido, en Mateo 5:13 y 14, Cristo describe audazmente a sus discípulos:

"Vosotros sois la sal de la tierra… Vosotros sois la luz del mundo."(Mateo 5:13-14)

Cómo la historia ha demostrado una y otra vez, cuando los seguidores de Jesús nos dedicamos fielmente a enseñar todo lo que Cristo mandó a cada nación, tenemos el potencial de influenciar positivamente en cada faceta de cada cultura en todo el mundo. Y por esta razón, nuestra aplicación moderna de la Biblia debe abordar todo el rango completo de la cultura humana.

En Mateo 5, Jesús dijo a sus discípulos que ellos deberían ser la sal de la tierra y la luz del mundo. Y para un lector moderno, esto es como una declaración misteriosa. Pensemos en los primeros oyentes, ¿Qué transmite ese lenguaje especialmente si está arraigado en la cultura de las Escrituras? La sal era algo que preservaba las cosas que se echaban a perder, la sal se le ponía a la carne o al pescado para evitar que se pudrieran, para preservarlos, y era algo que también daba sabor. Pensemos en los cristianos. Su influencia en el mundo es ser instrumentos de Dios siendo una presencia de justicia, preservando la cultura o dando sabor a la cultura con la presencia de la verdad de Dios. Y la luz también da una imagen de eso, la luz a través de las Escrituras es vista como una imagen de revelación, como revelador. Y los cristianos han de estar en el mundo revelando quien es Dios, difundiendo, iluminando a un mundo oscuro con la verdad y la justicia de quien es Dios. [Dr. Robert L. Plummer]

En nuestro estudio de la cultura bíblica y la aplicación moderna, hemos visto la importancia de la cultura para los seguidores de Cristo hoy en día. Ahora veremos nuestro segundo tema. ¿Cómo la existencia de dos ideales culturales opuestos, impacta nuestra aplicación moderna de la Biblia?

Ideales Opuestos

Cuando Cristo vino a la tierra, él inauguró la etapa final de su gran victoria sobre Satanás. Pero esta victoria estará completa sólo cuando Cristo regrese en gloria en la consumación de todas las cosas. Mientras tanto, durante la continuación de su reino, la raza humana sigue estando dividida entre la descendencia de la serpiente, el mundo incrédulo que persigue el ideal cultural de la rebelión en contra de Dios, y la descendencia de Eva, los seguidores de Cristo que persiguen el ideal cultural de servicio a Dios.

Pero, como en los tiempos bíblicos, la línea entre el pueblo de Dios y el mundo no es absoluta, hasta que Cristo regrese, su pueblo en la tierra continuará luchando contra la influencia que queda del pecado. Somos libres de la tiranía del pecado, pero no libres de su influencia. Al mismo tiempo, la gracia común de Dios sigue restringiendo al mundo, por lo que hasta los no-creyentes generalmente viven vidas que, en cierta medida, se ajustan, a la voluntad de Dios. Y esto, es especialmente cierto en las naciones en las que el evangelio ha tenido gran influencia.

Como seguidores de Cristo, es nuestra responsabilidad seguir caminos culturales que son fieles a la voluntad de Dios y evitar aquellos que no lo son. Algunas veces los caminos que perseguimos deben ser muy diferentes al mundo. Los autores bíblicos repetidas veces advierten a sus audiencias originales en contra de caer en la idolatría, la inmoralidad sexual, el egoísmo, el orgullo, la injusticia y una serie de otros males culturales. Dondequiera que veamos ese tipo de males en nuestros días, debemos alejarnos de ellos.

Pero en otras ocasiones, los autores bíblicos animan a sus audiencias originales a reconocer la influencia de la gracia común en diferentes aspectos de las relaciones sociales, la tecnología, el arte, la música, la arquitectura, la ley y la política. Cada vez que encontramos que las Escrituras aprueban la forma en la que los no-creyentes viven, debemos buscar los efectos similares de la gracia común de Dios en las culturas del mundo de hoy. Mientras nos mantenemos fieles a las enseñanzas de las Escrituras, debemos apoyar libremente las bendiciones de la gracia común en la ciencia, el arte, la política y otras facetas de la vida.

Algunas veces podemos encontrar dificultad en discernir cómo los patrones culturales en las Escrituras se aplican a nuestros días. Pero en términos generales, debemos tener en cuenta las formas en las que Dios dirige diversas dimensiones de la cultura a lo largo de la Biblia. Cuando comparamos todo lo que las Escrituras revelan acerca de las diferentes dimensiones de la cultura, encontramos por lo menos cuatro maneras en las que Dios dirige los patrones culturales. Él aprobó permanentemente algunos patrones, como el matrimonio y el trabajo. Otros patrones los aprobó temporalmente, como el arreglo de las tribus de Israel durante su marcha desde Egipto hasta Canaán. Algunas veces, en su paciencia para los pecadores, Dios toleró temporalmente algunas actividades culturales de su pueblo, como la poligamia y la esclavitud, a pesar que él desaprobaba eso de ellos. Y por supuesto, a lo largo de las Escrituras, vemos muchos patrones culturales que recibieron la desaprobación permanente de Dios, como la injusticia y la idolatría.

En otras palabras, para aplicar un patrón cultural que encontramos en la Biblia a nuestras vidas hoy en día, debemos observar la evaluación de Dios en el pasaje mismo. Después, debemos buscar los estándares morales relevantes de otros pasajes bíblicos y determinar las motivaciones y las metas detrás de los elementos bíblicos culturales que vemos. De estas maneras, podemos discernir cómo los patrones culturales en los pasajes bíblicos representan a los dos ideales culturales opuestos, el de servicio a Dios o el de rebelión contra él. Y cuando hacemos esto, podremos aplicar apropiadamente los patrones de la cultura en la Biblia para nuestro mundo moderno.

Habiendo visto la aplicación moderna a la luz de la importancia de la cultura y de los ideales culturales opuestos en el mundo actual, ahora podemos ir a una tercera consideración. ¿Cómo debemos tratar con la variedad cultural cuando aplicamos las Escrituras a nuestros días?

Variedad

Cuando visitamos a diferentes creyentes en diferentes partes del mundo, es obvio que nuestros lenguajes, formas de vestir, dietas, música y muchos otros patrones culturales pueden ser muy diferentes. ¿Por qué es esto cierto? Si todos buscamos seguir los estándares de las Escrituras, entonces ¿Por qué los patrones de nuestras culturas han ido en direcciones tan diferentes? Bueno, sin duda, algunas de nuestras diferencias existen porque todos nosotros hemos fallado en vivir de manera fiel a las Escrituras. Pero aparte de nuestras fallas, hay muchas razones legítimas para esperar esta diversidad cultural entre el pueblo de Dios en todo el mundo.

Cómo hemos visto, con la inauguración de la era del nuevo pacto, el pueblo de Dios ya no era una nación única. Y a través de los últimos años, mientras el evangelio se extiende más y más alrededor del mundo, el pueblo fiel de Dios ha enfrentado el reto de vivir para Cristo cada vez en culturas más diversas. Este reto plantea una pregunta crucial. ¿Cuánta variedad cultural deberíamos permitir? ¿Qué límites deberíamos establecer?

Hay muchos lugares en las Escrituras que abordan estas preguntas, pero una de los mejores lugares para explicarlas es 1 Corintios 9:19 al 23. En este pasaje, Pablo le dijo a la iglesia de Corinto:

Por lo cual, siendo libre de todos, me he hecho siervo de todos para ganar a mayor número. Me he hecho a los judíos como judío, para ganar a los judíos; a los que están sujetos a la ley (aunque yo no esté sujeto a la ley) como sujeto a la ley, para ganar a los que están sujetos a la ley; a los que están sin ley, como si yo estuviera sin ley (no estando yo sin ley de Dios, sino bajo la ley de Cristo), para ganar a los que están sin ley. Me he hecho débil a los débiles, para ganar a los débiles; a todos me he hecho de todo, para que de todos modos salve a algunos. Y esto hago por causa del evangelio, para hacerme copartícipe de él. (1 Corintios 9:19)

En este pasaje, Pablo describió cómo su compromiso para cumplir el mandamiento del evangelio lo dirigió a adoptar una muy amplia gama de conceptos culturales, comportamientos y emociones.

Como él lo resumió en el versículo 22, "a todos me he hecho de todo, para que de todos modos salve a algunos."

Como alguien que viajó de acá para allá, Pablo tuvo que ejercer una extraordinaria cantidad de flexibilidad cultural. En el versículo 20 él dijo:" Me he hecho… como a los que están sujetos a la ley", cuando él estaba en las comunidades judías. Y en el versículo 21, él dijo que se había hecho "como si yo estuviera sin ley" cuando él estaba con las comunidades gentiles.

Pero notemos como Pablo estableció límites en la variedad de culturas a las que él estaba dispuesto a aceptar. En el versículo 20 él dijo que se había hecho como "a los que están sujetos a la ley (aunque yo no esté sujeto a la ley)."

En otras palabras, Pablo siguió los patrones culturales de las comunidades judías, pero él no estaba obligado por la ley como los líderes religiosos de sus días lo entendieron. La mayoría de los fariseos y líderes religiosos en el tiempo de Pablo sólo usaron la ley para hacer alarde de su propia justicia. Pero, como Jesús indicó en Mateo 23, este comportamiento conduce a la condenación y la muerte. Aquí, Pablo explicó que él adoptó la cultura sin adoptar las normas culturales que en última instancia, sólo lo llevarían a estar bajo el juicio de Dios.

De igual manera en el versículo 21, él dijo que se había hecho "como si yo estuviera sin ley (no estando yo sin ley de Dios, sino bajo la ley de Cristo)."

Pablo compartió los conceptos culturales, comportamientos y emociones de las comunidades gentiles, pero sólo en la medida en la que él no violara la ley de Dios como Cristo, la había interpretado para su pueblo del nuevo pacto.

De la misma manera, para cumplir el mandato del evangelio hoy en día, los fieles seguidores de Cristo deben estar preparados para aplicar las Escrituras de manera diferente cada vez que se encuentren con personas y circunstancias de otros trasfondos culturales. Las congregaciones locales, empresas cristianas, escuelas, hospitales e incluso las amistades serán diferentes una de la otra. Y por supuesto, mientras el tiempo pasa, estas comunidades cambiarán en la medida en la que las personas y las circunstancias involucradas cambien también.

Pero esto no significa que somos libres para dar forma a las culturas de nuestras comunidades en la manera en la que deseamos. Por el contrario, como el apóstol Pablo, los seguidores de Cristo hoy en día deben estar firmemente comprometidos a permanecer dentro de los parámetros de las Escrituras. Este compromiso de mantenerse fieles a las Escrituras cuando las aplicamos de diferentes maneras en nuestras comunidades es uno de los aspectos más complejos de la aplicación moderna.

Cuando Dios se revela, lo hace en tiempo y espacio. Eso es parte de la gloria de su revelación y de su plan de redención. A medida que trabajamos de la era del Antiguo Testamento hasta la era del Nuevo Testamento, interactuamos con varias culturas, personas de diferentes períodos de tiempo. Hay toda una variedad cultural ligada a ciertos lugares en la historia, en términos de culturas y trasfondos. ¿Cómo sabemos cual variedad se aplica a nosotros y cómo debe ser vivida? Primero tenemos que evaluar la variedad en términos del estándar de ciertas exigencias morales. Algunas variedades culturales necesitan ser rechazadas por ser inconsistentes con la forma en la que Dios nos hizo. – lo que son sus estándares morales y sus prácticas – a pesar de lo que pueden reflejar… pueden reflejar idolatría y un rechazo a Dios y sus normas. [Dr. Stephen J. Wellum]

A lo largo de la historia bíblica, cada comunidad del fiel pueblo de Dios mantiene ciertos patrones culturales. Pero otros patrones culturales cambiaron con el tiempo. Una forma de determinar hasta qué punto debemos imitar cualquier patrón de cultura que encontremos en la Biblia es poniendo atención a si una característica cultural particular sigue siendo la misma en todas las Escrituras o ha cambiado para adaptarse a diferentes épocas, personas o circunstancias.

Si los patrones culturales cambiaron en las Escrituras, debemos esperar que sean modificables en nuestros días también. Pero si facetas de la cultura se mantienen igual a través de la historia bíblica, debemos considerarlos normas para nosotros hoy en día.

Por ejemplo, las estructuras familiares y las situaciones de la vida han cambiado en los últimos 2,000 años, pero las Escrituras constantemente instruyen a los niños a obedecer a sus padres. Esto sigue siendo cierto para nosotros hoy en día. Y aunque los sistemas legales varían de cultura a cultura y de era a era, las Escrituras nunca alteran el hecho de que se espera que el pueblo de Dios sea un testigo honesto cuando se llama a testificar. Los sistemas políticos, la ropa, la música, las preferencias alimenticias, y muchas otras facetas de la cultura cambiaron a través de la historia bíblica, pero la directriz de honrar y servir a Dios en nuestras familias, trabajos y comunidades se ha mantenido constante.

Como seguidores de Cristo, debemos tener cuidado en distinguir estas continuidades y discontinuidades cada vez que aplicamos un patrón cultural de las Escrituras a nuestros propios días.

CONCLUSIÓN

En esta lección, hemos explorado varias dimensiones importantes de la cultura bíblica y la aplicación moderna. Hemos visto los fundamentos de la cultura bíblica en los primeros capítulos de la Biblia. Hemos observado los desarrollos bíblicos que tuvieron lugar en la cultura tanto en el Antiguo como en el Nuevo Testamento. Y hemos explorado cómo los aspectos de la cultura en la Biblia deberían afectar nuestra aplicación moderna de las Escrituras.

La Biblia misma deja claro que los fieles seguidores de Cristo, deben aplicar las enseñanzas de las Escrituras no solamente a ellos mismos como individuos, sino a las dimensiones culturales de sus vidas también. Incluso durante la época del nuevo pacto, seguimos siendo imágenes de Dios y hemos sido llamados a construir la cultura humana de maneras que agraden a Dios. Este mandato continuará en efecto hasta que Cristo regrese. Así que, debemos aprender cómo las Escrituras se aplican en cada dimensión de la cultura moderna.